Los secretos de la fabricación de la Palma de oro

Los talleres de la casa Chopard encierran un secreto, aquí, en Ginebra se fabrica, la Palma de oro, uno de los trofeos más codiciados del mundo.

Vamos a desvelarles los secretos de la elaboración de este objeto mítico que, desde hace 20 años, conjuga orfebrería y arte de manos expertas de la casa Chopard.

Caroline Scheufele, directora artística y copresidenta de Chopard:

“Es como una historia de amor que ha ido creciendo al igual que nuestra joyería de lujo en torno a Cannes. En nuestros talleres hay 37 especialidades que van desde el abrillantado a la orfebrería, todo bajo el mismo techo.”

Vamos a seguir el proceso de fabricación de la Palma de oro. A los artesanos de la casa ginebresa les lleva unas 40 horas la realización manual del trofeo.

Primero la cera es calentada a unos 70°C e inyectada en un molde que reproduce la forma de la palma. Luego, una vez enfriada, se extrae la cera.

La palma es ensamblada a un tallo de cera con ayuda de un soldador con el fin de obtener un árbol.

La nueva figura es depositada en un molde de cerámica que será revestida de un cemento refractario capaz de resistir altas temperaturas.

Se deposita el molde en un horno para ser cocido, a unos 760 grados. Una vez dentro, la cera se funde dejando la huella de la palma, de ahí su sobrenombre: “fundido de cera perdida”.

Inmediatamente, se deja reposar el molde en un tubo al vacío.

El momento más esperado llega con la aparición de 118 gramos de oro de 18 cárates con la certificación Fairmined, el sello de minería justa procedente de Colombia. Las piedras preciosas son vertidas y fundidas en el conjunto del molde.

Acto seguido, el cilindro aún al rojo vivo es introducido en un recipiente de agua fría que desintegra el revestimiento haciendo aparecer la palma aún caliente.

Es el turno de la limpieza y etapa de finalización, un trabajo de alta precisión en el que se eliminan las impurezas. Una vez pulida, la inspección es minuciosa.

“Este año, con motivo del aniversario del Festival hemos añadido aún más glamur. Hemos incrustrado pequeños diamantes de 0.70 cárates, como copos de nieve que aportan nuevos reflejos en la palma, así que el que reciba el premio se llevará algo muy especial este año”, explica Caroline Scheufele.

Cita en la 70 edición del Festival de Cannes.